Hoy me he levantado cuando todavía no estaban puestas las calles para conducir un ratejo. Ha sido la primera toma de contacto con el coche en ciudad y casi me da un ataque. La verdad es que iba muy preocupada por peatones que se saltan los semáforos , motoristas locos y autobuses varios. Iba tan tensionada que me sudaba todo y he tenido que bajar la ventanilla.
Supongo que no empotrarme con nadie y no calarlo pues ya es algo en mi progresivo camino hacia el carnet de conducir.
Hay un día en la vida de toda persona, en la que tras ir ahí acojonao en el coche de repente te posee el espíritu de Ayrton Senna y lo único en lo que piensas es en que si no hubiese esos estúpidos límites de velocidad serías la polla. Pero para eso aún te faltan 2 o 3 clases.