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El chico del baño turco...

El mundo es raro o lo soy yo. Estaba  hoy tan tranquilamente inhalando eucalipto en un baño turco solitaria, pensativa sin nadie hablando ni molestando con mi mente alcanzando un estado superior de relajación. Totalmente sola y relajada estaba durante 7 minutos  cuando coge e irrumpe un tio.

Hasta aquí pues algo normal en el baño turco como ya sabreis si soleis ir pero el chico va y me dice: PERDONA, ¿ME PUEDO APOYAR EN ESTA PARED A TU LADO? ( teniendo todo el baño turco para los dos se tiene que poner a mi vera? todo era muy raro)

Ahí hubiese cogido las chanclas y hubiese huido a otro planeta pero el chico se ha tumbado por debajo mío y se ha puesto dos bolsas  de hielo en sus rodillas. Y digo para mí misma bueno, será que es muy educado y cortés con las mujeres. También me inquietaba su lesión , razonable por mi profesión ( me ha salido un pareado).

La cosa hubiese sido anecdótica si no fuera porque ha empezado a hablar, algo que odio que hagan en el baño turco que es para conectar con tu paz interior y fundirte con tu karma no para ligar ( más que nada porque no se ven las caras ni los cuerpos, sólo se vislumbra algo con tanto vapor. Podeis pensar que es algo muy misterioso y sensual eso del vapor nublando nuesta vista  pero yo prefiero ver con quién hablo).

Me ha empezado a contar que estaba lesionado de las rodillas de jugar al balonmano y que al final, el deporte tan sano que dicen que es acaba pasando factura. Además, ha añadido una frase proverbio de sabiduría que no recuerdo y se ha reído como raro. Yo ni he movido un sólo músculo de mi cara para sonreir, soy muy malota como podeis comprobar jaja.

Algo friki ha sonado lo del proverbio pero yo experta en respuestas cortantes dando a entender que odio hablar con hombres desconocidos pues he mostrado mi cara más antipática y seca con : el deporte es lo que tiene, que al final, vienen las lesiones ( que me lo digan a mí, pensaba para mis adentros, experta en lesiones).

Después de un minuto de cortesía a su lado cayéndome el sudor encima de él, he salido porque la proximidad física en baños turcos me provoca cierta incomodidad.

Llamadme rara , borde o seca o todo a la vez pero desconfío de la gente del sexo opuesto que no conoces y mantiene una conversación como si nada contigo, me resulta intrusivo y agobiante.

Será que mis experiencias con hombres desconocidos así lo han demostrado. Un desconocido en cierto parque de mi ciudad  hace unos añitos, se sentó a mi lado y se puso a hablar de chorradas porque yo estaba leyendo y quiso saber que leía es ese momento. Eso y algo más... ya os imaginais. Con lo que tuve que huir y correr como si no hubiera un mañana.

Otra de mis experiencias fue con un chico que sin venir a cuento se me pone a hablar de que me ha visto por no sé donde y que si vivo por ahí. Este era más majo pero se veía que iba a lo que iba y me creaba una tensión que estuve un mes huyendo de él para no encontramelo de nuevo. Que si dame el móvil, que si te llamaré... estaba tan agobiada que sólo pensaba  que por favor, se diera cuenta de que no soy una guarrilla y se cansará. Y así fue...

Me resulta extraño el típico chico que se te pone hablar y es todo tan forzado y tan mecánico. Supongo que por eso mismo no me gusta salir a un bar y que se me acerquen hombres extraños. No me siento cómoda con extraños y mucho menos, si siento que quieren acostarse conmigo sin más .

Llamadme profunda pero me intimida mucho un hombre que se me acerca y no conozco nada de él (me gusta conocer antes a las personas). Soy quizá muy clásica pero los desconocidos os los dejo a otras.

Sé que quizá me he perdido el conocer a gente maravillosa o posibles chicos encantadores  por ser tan cerrada pero contra mi naturaleza es imposible ir.

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